22 de septiembre de 2013

Mundos Propios -> Vida surrealista?

¿Si tuviera que escribir la historia de mi vida, relacionada con mi forma de ver el mundo, o incluyendo mis mundos, una historia que por título se llamase VITA SURREALISTUS, de qué trataría?

Hace poco, la personaje de mi blog, Ada (se me olvidó presentarte ante mis lectores, bienvenida Ada, eres la primera personaje con nombre en mi blog, y tendrás la responsabilidad de animar mis diálogos y darle un carácter humano a mis escritos) me ha dado una idea interesante:
Me dijo que tal vez sería una buena idea escribir un libro titulado “Vida Surrealista”. Pues, ¿Por qué ese nombre, se preguntarán? Ha sido una especie de ‘identificación’ desde hace algunos años (apréciese mi e-mail), describiendo en términos generales mi forma de ver el mundo, o los mundos, en los que vivo y habito, ya sean reales o ficticios. Todos esos mundos que son de mi propiedad y en los que ocurren todas esas cosas que nacen de mi mente día a día, como una fábrica de ideas.
Entonces la pregunta sería, ¿de qué trataría un libro, en el que se cuenta en términos generales (digo generales porque si escribiera absolutamente todo lo que pienso no terminaría nunca, ni con un ejército de ayudantes) todo sobre mí, todos sobre mis mundos propios, todo sobre mi vida surrealista? ¿Qué tipo de cosas entrarían? Está claro que ese personaje, (aquel que he mencionado antes, y para quien dedicaré una entrada especial para presentárselo ante ustedes), el principal de todos, de todos mis mundos e historias, deba aparecer. Bueno ¿y qué más? Son tantas cosas que componen mi mente que no puedo simplemente generalizar. Tal vez podría hacer un resumen de los mundos más grandes que han existido en mí, desde los inicios de mi tiempo, mi existencia. 
Y así revelar al mundo, leyendas acerca de la creación de los ‘selvinos’ y su mundo, los  huérfanos  ‘aguazules de Cámofre’,  la orden secreta de los ‘viaxis’  (siii, yo pertenecí también a una orden secreta en uno de mis mundos), ‘los señores y sus esclavos’. 
Los que acabo de nombrar han sido los cuatro mundos más destacados en mi vida, los más grandes y de mayor duración. De los más pequeños ha habido muchos, alrededor de 40 en total, de los cuales ya casi no puedo recordar y no vale la pena hacerlo porque han perdido importancia. Entre esos cabe destacar a los seres míticos ‘arenkes’ de los cuales ha nacido una de mis novelas, o algunos cuentos que he llegado a publicar aquí. El único de esos que está vivo aún, es el de Los Señores y sus Esclavos, mundo actual en el que habito todas las noches y muchos de mis días. 
Tal vez algún día llegue a contar muchas de las aventuras que he vivido en los mundos pequeños y grandes. Aventuras que viví, vivo y viviré, por siempre en mis mundos internos.

(Puesta de sol, Viña del Mar, 2013)

Las últimas palabras del caballero a su 'amada' doncella

Éste es uno de los protagonistas de mi próxima novela “(Insertar título aquí)”, quien le dedica en los últimos capítulos, éstas últimas palabras a su amada.
Cuando él finalmente revela quien es, ella no podrá retroceder y tendrá que admitir que ha caído en las redes de una persona, de quién no sabía que era su pariente, y ha venido a destruirla para quedarse con la herencia.
Él la había enamorado y ella se encontraba en un gran dilema; por un lado había establecido sentimientos de amor hacia él, y por otro lado sabe que él la ha buscado, encontrado y se encontraba a punto de acabar con ella.
Entonces él viendo acercar su victoria, la esconde y encierra en un calabozo. Luego de revelarle todo su plan malicioso le cantará la siguiente canción de despedida. (Y a pesar que suene cruel y despiadado, él está a punto de descubrir que había comenzado a apreciar más de lo planeado a su enemiga):


Estos deseos caprichosos que te hicieron llegar hasta mí
Que te llevaron confiada hasta mi venenoso abrazo
¡Qué dolor, oh amada mía, el que debes sentir en este momento!

Hermosa e inocente doncella
Que gran error el que has cometido
Atrapada te encuentras ante mi encanto
Cuando despiertes de este sueño
No habrá manera de cambiar el pasado

¡Tan grande y ciego puede llegar a ser el amor!
Que conduce una delicada mariposa a su perdición
Condenada a cumplir la sentencia de su pasión

Preciosa musa de mis planes
Encantadora ha sido tu sonrisa
Cual con amor me has regalado
Entregando tu alma a un atractivo seductor
De solo intenciones oscuras

¡Es una lástima que el despiadado destino te haya privado de la verdad!
Y no te dieras cuenta desde un principio, lo que para mí significabas
Que en tu sangre se escondía la respuesta ante mis encantos que percibías

Mi dulce flor de primavera
Es una lástima tener que hacerte daño
Por haber extendido tus raíces sobre mí
Pero es la única manera que tengo
De acabar con mi ascendencia


20 de septiembre de 2013

Al personaje de mis mundos


¿Cómo puedo hacer para reconocerte ante tantas personas?
¿Cómo puedo decidir que eres tú realmente, cuando te tenga al frente?
Es posible que muchos intenten hacerse pasar por tí y burlar mi esperanza.
¿Y cómo puedo estar tan segura de encontrarte entre tantas opciones?
Ante todas las dudas prefiero que tú me encuentres primero y me reconozcas.
Y ante tantas preguntas mías, haz de haberte preguntado lo mismo que yo.

En algún extraño rincón de mi intuición, guardo paciencia y seguridad
porque imagino que el destino se encargará de juntar nuestros caminos
y haber evitado en tí, todos mis miedos, celos, decepciones y desconfianza
Y solo así me encuentres y sepas al instante, que siempre hemos imaginado lo mismo
Y desde nuestras existencias nos hemos hecho las mismas preguntas
Respondiéndonos luego mentalmente confiados en que el otro reciba nuestro mensaje.

18 de septiembre de 2013

¿Arromántica? ¡Solucionado!


“Estoy en una etapa en la cual soy arromántica. Esto es por las consecuencias sufridas en mi última relación. Simplemente ya no me queda interés en volver a estar con alguien, al menos por mucho tiempo.” Decía Ada, una cercana mía anunciando su soltería para los próximos cinco años. “Además nunca me gusta nadie, y será difícil encontrar a alguien que me guste de verdad.”

Arromántica… nunca lo fue. Siempre ha sido una persona muy romántica. Lo de arromántica solo era una etapa, la cual no le daba el derecho de utilizar este término formalmente.

Yo la observaba en silencio ya por bastante tiempo, y sacaba mis conclusiones, pues pensaba que ella estaba ciertamente equivocada. Hacía un tiempo que ella se había dado cuenta de la existencia de una persona, al que no le regalaba la mínima atención. Pero a mí sí. Y es que ésta persona era miembro de una comunidad de interés común en la cual participaba mi amiga. Por desinterés y falta de tiempo, ella había abandonado aquella comunidad, pero yo seguía allí. No era grande mi participación en ella, más que nada me dedicaba a observar en silencio la actividad del grupo de personas, los proyectos que desarrollaban, las veces en que se juntaban a compartir entre ellos. Y yo, como alguien que solo observa al mundo desde afuera sin incluirme realmente en su rutina, terminé por descubrir ciertos comportamientos de algunas personas al analizarlas. 

La persona de quien estoy hablando es un hombre, quien cumple todas las expectativas de Ada; absolutamente todas. Y yo siempre me preguntaba: si ella sabía que él era miembro activo de aquella comunidad, ¿por qué ella no daba el paso de acercarse y hablarle? ¿Tal vez él le quite definitivamente esa etapa arromántica de la cabeza? Pero más que insistir no podía. 

Comencé a conocerlo personalmente y a la vez muy bien. Siempre he sido una persona que comprende muy rápidamente las personalidades de cada uno, apenas los conozco. Y así fue. Resultó que él era una muy buena persona, y en gran parte cumplía las expectativas de muchas mujeres, quienes babeaban a su alrededor llamando su atención. Sin embargo él era soltero. Algo que me extrañaba, ya que según mi experiencia, ese tipo de personas siempre tienen una tonta de turno. Pero éste no. ¿Por qué? 

Concluí que él era igual de arromántico que Ada, y que compartía hasta el más mínimo detalle con ella. Cuando le hablaba a ella acerca de él, se mostraba interesada en su persona, y decía que algún día quería conocerlo, ya que siempre le había llamado la atención, pero nunca se había dado el tiempo para dar el paso y acercarse. Pero cuando yo me iba, ese interés se esfumaba, y todas esas esperanzas hacia él desaparecían.

Un día normal Ada tuvo contacto con un miembro de la comunidad, desconocido para mí. Él la reprendió por su ausencia y falta de responsabilidad, lo cual trajo buenos resultados: Ada regresó al grupo. Apenas había regresado hizo caso a todas las bellas palabras que me había gastado sobre aquel hermoso príncipe azul, a quien ella ignoraba. Y voilá… ¿quieren saber que sucedió? De un día a otro ella había dejado de ser arromántica, como por arte de magia me la encontré allí sentada, soñando por un hombre a quien apenas había conocido, pero a quién conocía desde hacía mucho tiempo, gracias a todas mis descripciones sobre aquel maravilloso ser. 

Su desinterés romántico había desaparecido, y esto se había reemplazado por una tristeza de derrota. ¿Qué era lo que había pasado? Pues, ella pensaba que él estaba demasiado lejos de su alcance, que sería imposible lograr que aquel tan complicado ser, que se igualaba a ella, se diera cuenta que ante sí, tenía a la mujer de su vida, que por cierto, era exactamente igual, idéntica, a él. Dos almas idénticas que actuaban de la misma manera, que pensaban lo mismo, que tomaban las mismas decisiones y sentían las mismas inseguridades… Dos almas que pensaban que la otra le era imposible. ¿Cómo podía intervenir yo en este dilema? Ella era una mujer muy romántica, y el aparentemente también. Pero ambos tenían miedo en ser derrotado por el rechazo del otro. 

Y el tiempo fue pasando, y ellos se fueron conociendo mejor, demasiado mejor. Un día el destino tenía que decidir entre ellos, ¿a quién mandaría primero a dar el paso definitivo? Ella estaba dispuesta a hacerlo, pero no quería parecer desesperada por él. ¿Y él? Pues, eso yo no lo sabía, yo solo conocía los sentimientos de Ada. Pero yo suponía que el haría lo mismo por ella.

En algún momento Ada quiso huir, desistir de la idea de estar con él, pues el no conocer bien sus sentimientos, le causaba un gran dolor, además de esa tristeza, que a pesar que la intentaba ocultar, yo la notaba enseguida. Tomé la decisión de observarlo un poco más y encontrar una solución, pero después de todo, yo solo era la persona detrás de cámaras, quien observaba las situaciones pero no se atrevía a intervenir en ellas. Yo solo era alguien que analizaba a la gente, los veía sonreír, los veía pelear, los veía sufrir. Y ahora me encuentro aquí relatando ésta incompleta historia, sin saber bien si lo que he observado por tanto tiempo era un capricho, o amor de verdad.

Una cosa si había logrado; Ada había dejado atrás su etapa arromántica, y sufría con ello sus consecuencias.



 Y aquí una canción subtitulada para acompañar el sentimiento de Ada:



Etapas de identidad

Te estado observando hace días, meses, años
No sé decidir si haz mejorado con el tiempo
pero haz cambiado, como cada par de años, cambias
Te colocas esa capa u otra según tus estaciones
¿Pero alguna vez te la haz quitado realmente?

He estado observando tus cambios a través del tiempo
y aun no logro descifrar quien eres
Con cada capa eres una persona distinta
en todas ellas atractiva, joven y llena de energía
pero ninguna de ellas encaja con tu verdadera persona

Y continúo pasándome la vida observando tus etapas
en ninguna de ellas te encuentro
eres un misterio que haz sepultado en el fondo del mar
olvidándote por completo de aquella identidad
seguirás viviendo cada momento en un distinto color


2 de septiembre de 2013

¿Algo más que decir?

Recuerdo cuando se me acercó un amigo a conversar mientras de fondo se escuchaba una melodía macabra.
Me contaba sobre los libros que leía, y sobre personajes los cuales expresaban sus sentimientos con una sola palabra: el amor. Ese amor quedaba abierto a muchas interpretaciones, pues los personajes eran tanto hombres como mujeres y no había mucha distinción entre ellos. Sus sentimientos eran simplemente puros, espirituales, como un padre hacia su hijo, o un hombre hacia su amigo, exento de deseos carnales. La sensualidad que representaban aquellas historias a veces resultaban tan ambiguas que quedaban al juicio de cada lector añadirle su interpretación personal.
Recuerdo que el personaje principal de aquel libro era muy sensible, y su vida constaba del sufrimiento por ser algo que detestaba. Un existencialista huyendo de si mismo en una búsqueda de lo desconocido. El otro personaje era un torpe, insensible y atraído por los pocos placeres de los que podía gozar. Éste eran un completo patán, a pesar de que no dejaba de ser sensual -tal como la música macabra de fondo- lo único que mantenía la amistad con su amigo depresivo. 
Aquel insensible personaje he adoptado como propio, al momento en crearme un perfil, un personaje, un alter ego, una personalidad de las tantas que nacen en mis mundos internos. Pero no lo había elegido por su alma, sino por su cuerpo. Su gran parecido a mí fue lo que me atrajo de sus retratos. Entonces lo comencé a feminizar y utilizar como mi propio retrato. Aunque yo sabía que siempre me iba a identificar con el primero, aquel sensible, sufrido hombre afeminado, que buscaba en cada esquina un mundo mejor, y no soportaba al que le había convertido en lo que era.
Eso también me recuerda a que yo quería hablar sobre varias cosas, en realidad quería hacer una mezcla de tonteras que en este momento se me están pasando por la mente, sin dar gracias a ningún tipo de aditivos ni naturales ni artificiales que contribuyeran al efecto vomita-ideas. 
Estaba pensando en escribir un nuevo libro titulado Vida Surrealista, haciendo homenaje a mi ya-tanto-tiempo-utilizado dominio de correo electrónico. Pero como siempre, tengo miles de ideas que casi nunca llego a concretar, ya que en este momento ya estoy plenamente ocupada en mi reciente novela Arenkes, la cual deseo terminar a una fecha determinada, pero ya veo que eso no va a ocurrir tan pronto como había planeado. En ella quería colocar todas aquellas ocurrencias y pequeños relatos sin principio ni final que buscan un dueño, un nombre, para poder tener la oportunidad de ser leído alguna vez por algún ser, ya que siento que los relatos o los cuentos no se valoran de la misma forma que un libro, una novela. Por muy corta que sea, tiene más peso que lo anteriormente mencionado. 
También estaba pensando en un nuevo blog, dedicado a la fotografía, o mejor, a la macrofotografía. Este tipo de arte encontró en mí un interés más profundo hace aproximadamente un año. La cámara de muy bajo precio la había adquirido hace unos dos años y un poco más, luego de que la anterior la dañara el agua del mar… En fin, siempre me había gustado tomarle fotos a todo, representando mi  forma personal de ver las cosas, pero ahora último me lo he tomado más en serio. Ahora, mi cámara es muy exclusiva, en el sentido en que es muy barata, simple pero ¡muy buena! Con ella puedo llegar a competir con las fotos de cámaras grandes y semiprofesionales. Porque no depende de la calidad, sino del ojo del artista, que se acerca y la encuadra en un ángulo específico con un toque personal. No es que no sea humilde, pero ¡me encanta mi toque personal! ¿Y por qué ocultarlo? Soy artista en varias áreas, y el arte no tiene por qué ser profesional, estudiado, perfeccionista ni determinado. Puede ser totalmente libre, como sacarle una macrofoto a una mosca sobre un pétalo de flor. ¡Al igual que esta entrada! No tiene ni estructura, ni tema, ni revisión, ni sentido, solo es un vomita-ideas que talvéz te importe menos que la mosca sobre un pétalo de flor.
La fotografía es un pasatiempos muy fácil, en comparación con la cinematografía, rubro al que quiero dedicarme algún día en el futuro. El interés en aquello ha comenzado hace medio año, seguido de un proyecto al que inmediatamente me incluí y que está en pleno proceso. El diciembre se estrenará la película por la cual nuestro equipo ha trabajado tanto. Yo contribuí con el guión literario, demostrando una vez más que mi área principal es la literatura.
Mi segundo proyecto ha nacido hace un año y se ha comenzado a llevar a cabo desde hace tres semanas aproximadamente, luego del gran viaje que he hecho hacia… bah! A quien le importa!
(Recomiendo hacer clic sobre la foto, porque realmente me salió buena).

¿Qué sería mejor?  ¿Escribir Vida Surrealista como una novela surrealista, mezclando todas las historias que he imaginado durante este último año, -y que también son historias inspiradas en aquellos libros que he leído- y escribiendo miles de páginas sin sentido alguno, o con un sentido tan confuso que retaría a cualquier lector a permanecer fiel a las páginas, o es mejor escribir un libro de cuentos, recolectando la gran cantidad de babosadas que he imaginado integrándolas individualmente como historias apartes?